jueves, 12 de febrero de 2015

Marcha Si, Marcha No.

Se estableció para el 18 de Febrero una nueva Marcha en nuestro País. Yo soy de las personas que consideran importantes Marchar, andar. De aquéllas a las que les gusta Marchar; lo hice por Julio López, lo hago los 24 de Marzo, definitivamente por la Memoria, la Verdad y la Justicia. El tema en cuestión es el por qué uno lo hace, es saber qué fin se persigue con esa Marcha; qué es lo que se busca al andar. Porque no se Marcha por Marchar, nadie hace las cosas porque sí, siempre hay algo detrás y está bueno que haya algo, que a una la movilicen cosas. Me pasa que no puedo dejar de analizar lo siguiente: 
- Las Marchas siempre han sido lideradas por los sectores progresistas. El progresismo no dejó nunca de caminar; siendo oficialismo u oposición. 
- Reprochamos que los Fiscales y el Poder Judicial – que vale aclarar no es lo mismo, o por lo menos se pretende que no lo sea – marchen o se manifiesten políticamente, porque supuestamente pierden su parcialidad pero a la vez pedimos que se democratice el Poder Judicial. 
- Los Fiscales y Jueces quieren Marchar y hacer política pero no quieren someterse a un sistema democrático para el acceso a sus puestos. 
- Nos da miedo o tenemos un tabú al decir que al Marchar hacemos política. 
- Formamos parte de un Sistema de Partidos Políticos pero consideramos correcto pretender que no se politicen actos. De hecho privilegiamos un acto político sin banderas partidarias. De todo lo que acabo de describir no puedo dejar de percibir las contradicciones de nuestros discursos. 

La capacidad discursiva y la posibilidad de manifestarla es una forma maravillosa de la expresión de Libertad. Me parece incorrecto decir que la Marcha será una Marcha de Oposición, eso dependerá pura y exclusivamente de quién tome la decisión de formar parte de ella; o mejor dicho, de quién tome la decisión de no formar parte de ella. Si va Cecilia Pando, y bueno no se la puede echar; si se la echase se estaría aplicando autoritarismo. 
El compartir un reclamo con un ser, a mi criterio, con un pensamiento tan detestable como el de Pando genera cierta incomodidad pero eso no implica tampoco que haya que delegar espacios y menos aún que haya que dejárselos a sectores reaccionarios. 
Siento que esta no es una Marcha por el cepo al dólar, que no es una Marcha para pedir que los que no trabajan no cobren nada por parte del Estado, que no es para evitar “alimentar vagos”. 
Siento, no sé si estaré en lo cierto, que esta Marcha se convoca para rendirle homenaje a una persona que sinceramente no sé si lo merece. No me siento en condiciones para decir que lo merece, como tampoco, para asegurar que no lo merece. 
Siento que esta Marcha se hará porque se murió un Fiscal que se encontraba hace mucho tiempo desarrollando una investigación que involucraba al poder político, que ponía en riesgo muchos intereses, y que así sea que se haya suicidado o lo hubiesen matado, es importante saber qué fue lo que motivó a cualquiera de las dos situaciones.

 Yo, particularmente todavía no he decidido si asistiré o no. Lo estoy analizando, como lo hago con muchas cosas en mi vida. Si voy no quiere decir que quiera que vuelvan los militares, y si no voy no quiere decir que piense que Nisman haya sido un sorete. Como tampoco pienso sacar conclusiones sobre las personas que van, prefiero sacar conclusiones sobre lo que las personas dicen o hacen y hasta en determinadas situaciones me parece un atrevimiento de mi parte. Sí celebro que la gente que tenga una convicción y se manifieste por ella, que salga a decirlo sin la necesidad de caer en el menosprecio y la subestimación de lo que piensa, por parte del otro.
 Creo que no sólo hablan las palabras, el discurso no sólo se construye por palabras, sino que lo integran cada uno de los elementos que utilizamos para comunicarnos, inclusive los silencios. 
No dejemos nunca de comunicarnos, que nadie nos diga qué es lo que tenemos que hacer o dejar de hacer porque si no somos tales o cuales. 
Sabemos quiénes somos, sepamos por qué Marchamos.