Todavía me acuerdo del primer día que te vi,
cuando Hugo nos dio esa sorpresa. La más linda de todas y la que menos
esperabamos por su estigma de renegado.
Tan lindo, tan chiquito. No te quería soltar
nunca, no te quise soltar nunca.
Fuiste nuestra alegría durante años, nos
uniste, nos diste cariño, nos hiciste enojar pero sobre todo nos hiciste reir
mucho.
No pensé que este día iba a llegar nunca, yo te
veía más viejito, más débil pero la verdad que una no espera que se cumplan las
reglas de las fragilidades del cuerpo.
Tierno, tranquilo, con esos ojos que te daban
esa mirada que siempre voy a recordar, esa mirada que te decía; “yo te conozco,
y te escucho. No entiendo lo que decis, pero te quiero”.
Hoy me siento rara y triste, eso fue lo que le
dije a mis amigas, porque así estoy. No tengo ganas de hacer muchas cosas,
quizás para más de un@ esto suene hasta ridículo porque no es que me encariño
tanto con los animales, pero vos no eras solamente mi perro, vos eras mi
compañía; vos eras ese nombre que me sacaba una sonrisa cada vez que me
acordaba de tu caminata chistosa; imposible no sonreír.
No te voy a poder abrazar más, no te pude
abrazar una última vez. Cual irracionalidad que a veces me resulta inevitable
quise traerte a vivir conmigo, supongo que de alguna manera todos asumíamos que
esto iba a pasar tarde o temprano. Solamente quería tenerte conmigo, cuidarte,
abrazarte. Pero cómo ibas a estar lejos de Marisa, sabemos que no podrías estar
un segundo lejos de ella, como te cuidó todo este tiempo. Como nos cuida a
todos.
Te acordás aquélla vez que te perdiste? Fue una
de las veces que recuerdo haber llorado hasta que me quedé dormida, y la
alegría inmensa de haberte encontrado. Y así tengo miles de recuerdos, que hoy
de dan lágrimas, pero que me dieron muchas sonrisas. Y sé que me las segurán
dando. Cuando me rompiste los gorros que había hecho para mi cumple de quince,
cuando intentábamos bañarte; una verdadera misión imposible, cuando te llevaba
caminando hasta la plaza San Martín y volvías agotado. Te voy a extrañar Enzo,
siempre me voy a acordar de vos. Gracias por tanto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario