Érase una vez, en un lejano pueblo de la lejana
Rusia, una pareja de enamorados. Julieta y Walter eran sus nombres, todos allí
los conocían porque cuando ellos caminaban su amor se dispersaba por el aire,
llegando al corazón de cada enamorado.
Al otro lado de este pueblo, pasando el
tenebroso bosque, yacía en su casa solitaria y oscura la hermanastra de
Julieta, Anastacia. Pero Anastacia, no sólo era hermanastra de la enamorada,
sino que además era la malvada hechicera del pueblo, ella habia tomado su inmenso
poder hacía aproximadamente 651.472 dias, que es algo así como 1784 años. El
origen de este poder inimaginable lo consiguió porque en aquella época logró
destruir el amor de todos los habitantes de Zakariv. Ah, disculpen Zakariv es
el nombre del pueblo en cuestión.
Fue tanto tiempo el que pasó, y tanta maldad la
que Anastacia desperdigó entre sus vecinos, que ya se encontraba
muy debilitada y bastante desmejorada. Tenía que hacer algo para recobrar
fuerzas, algo debía de ocurrirsele para que no llegase su fin.
Una tarde, de esas frías y nubladas, la
hechicera se encontraba contemplando su bola de cristal pensando y pensando.
Para ese entonces, su única compañía era una paloma mensajera que en los
últimos dos años se había dedicado a la carroña. En esa bola inmensa pudo
observar un paseo aniversario de Julieta y Walter y ahí, en ese mismo instante
se le ocurrió una idea, la solución para todos sus males. Tenía que destruir
nuevamente a los enamorados del pueblo, y de esta manera recuperaría su fuerza
para continuar haciendo maldades.
Si bien es cierto que la idea no fué para nada
novedosa y que se le podría haber ocurrido antes, también recordemos que
Anastacia estaba débil, así que vamos a dejarsela pasar por esta vez.
Para llevar adelante su
plan macabro era sumamente necesario apagar el foco del amor y la pasión,
terminar con el amor entre Julieta y Walter. Decidió pedir ayuda a su ave de
carroña y juntas idearon un plan
para que inmediatamente se destruya el amor de Zakariv. En su oxidado e inmenso
cacharro cocinó su poción para llevar a cabo su hechizo. La paloma mercenaria
fué la encargada de concretarlo, en una tarde soleada cuando los enamorados
estaban tomados de la mano en balcón de su hogar, este pequeño animal los
sobrevoló dejando caer sus pequeñitas heces sobre la pareja.
A los días Julieta y Walter
comenzaron e enfermarse, los medicos no podían diagnosticar ningún tipo de
enfermedad y de esta manera tampoco pudieron proporcionarle cura alguna. Pasó
el tiempo y el estado se trasladó a todos y cada uno de los enamorados del
lugar. Llegó un momento en que todos los sentidos se perdieron, quienes se
amaban no podían mirarse a los ojos, no podían sentirse, no podían tocarse, fue
así que perdieron su capacidad de amar.
En su guarida Anastacia
observando todo desde su bola de cristal, sintiendose cada vez más fuerte,
celebraba con una risa macabra cuando de repente, comenzó a sentir un fuerte
dolor en el pecho que se agudizaba cuando el segundero del reloj hacía resonar
su paso. El fin fué el mismo para ella, porque aunque ni ella lo sabía muy muy
en el fondo se su corazón, también guardaba un poquito de amor.
Dedicado con cariño a todos
sus autores: Cristian Marchesi, Walter
Diaz Puccio, Julian Trill, Julieta
Plaini, Celeste Santos, Diego Eujanian, German Fariz, Clarisa Graff, Juan Pablo Pontiliano, Yair Adaro, Dr. Federico Pantufla, Adriana Ortiz, Ivana Sica, María Florencia Carrera, Julieta Devetac, Alejandro Stecca, Anabella Gorza, Vanesa Vargas. Perdón si me olvidé de alguien, puede corregirse.
Plaini, Celeste Santos, Diego Eujanian, German Fariz, Clarisa Graff, Juan Pablo Pontiliano, Yair Adaro, Dr. Federico Pantufla, Adriana Ortiz, Ivana Sica, María Florencia Carrera, Julieta Devetac, Alejandro Stecca, Anabella Gorza, Vanesa Vargas. Perdón si me olvidé de alguien, puede corregirse.
Copadísimo! es clarísimo el msj!
ResponderEliminarSerá que los rusos están haciendo algo mortalmente similar con el amor gay?
Les vendría bien un poco de muerte a uno cuantos para aprender!